5 may. 2017

El significado de "utilidad" cuando eres profesor universitario

Hoy es uno de esos días grises, quizá el tiempo ayuda poco, cielo gris y viento frío, porque pese a estar ya entrado mayo no parece que la primavera quiera volver.
Pero ese gris que veo fuera lo siento aún más por dentro, cuando pienso que las palabras a mi alrededor pierden el significado real que deberieran tener.


Hablo como profesora universitaria, con títulos varios y variados que no vienen a colación, pero gracias a los cuales y a unos puñados de cosas más un día llegué a la universidad, parece mentira pero hace ya más de veinte años. Tiempos felices, trabajos colaborativos, pequeños proyectos que nos invitaban a aprender unos de otros mejorando la docencia, clases compartidas, ... grandes satisfacciones personales en aquellos muchachos que te daban las gracias en la cafetería, y que te animaban a mejorar aún más las estrategias docentes que tenías.
Pero no todo era docencia, el mismo escenario era un espacio de investigación, ensayo-error, visitas a otros espacios educativos, investigación cuantitativa centrada en formación docente, ... y esa investigación la llevábamos a la publicación. Aquellas revistas de entonces, que te habían mostrado las realidades de otros lugares, que te habían invitado a soñar con otra escuela, que te habían presentado a tantos autores que al cabo de los años les has puesto cara; aquellas revistas de entonces que nos forjaron como lo que hoy somos, investigadores que quieren difundir lo que sucede en sus espacios reales.
Cuando mirábamos una revista, no le poníamos siglas aunque las había, se publicaba con la emoción más que con la razón. Las revistas eran la que había escrito V. o J., o habías visto un artículo de lo que estaba pasando en una universidad de H. Todo era útil porque se hacía con emoción y sobre todo con buenas dosis de libertad.
Ayer, en Cuenca, en el congreso #CRECS17 fuí consciente que la emoción voló y la libertad se marchitó. Varias veces oí siglas, entre JCRs y otros compañeros. Otras tantas oí aquello de que publicar fuera d... no servía para nada. Y otras más que o te subes al carro o serás una "mindundi".
Y yo me pregunto hoy, ¿todo hay que hacerlo por algo? ¿Por qué no puedo publicar en aquella revista que tanto me enseñó?, si a mí me parece buena aunque los de las siglas no lo crean.
¡Qué complejo! Me siento como una de esas focas del parque acuático que espera hacer el ejercicio en la piscina y le den luego el pescadito de turno.
Hablaron mucho de las revistas que te hacen pagar, ¡esa es otra!. Dos veces he renunciado a una publicación porque había que preparar el cheque con dos ceros. Y ya no fue por el dinero, que hasta de algún proyecto de investigación podría haberlo tomado, fue porque no me parece ético. Porque yo reviso cada mes al menos un artículo en distintas revistas, y a mí nadie me paga por ello, ¿por qué al autor hay que cobrarle?.
¡Ay qué complicado es esto!
Estoy agobiada sí, lo confieso, porque para mí la palabra útil me lleva a combinar la docencia eficaz con la publicación que sirva a alguien más que a mí que la escribo, pero el entorno me quiere enseñar que ese no es el significado.
Da igual como des tus clases, y aún menos cómo corrijas a tus estudiantes las actividades, lo importante para seguir en la universidad es publicar con índice, vamos que mejor me evito acercarme a todo lo humano y terrenal.
Y además ¡te centras!, fue la otra frase que me taladró la cabeza. Si eres de didáctica de las matemáticas, te centras en ello. Pero ¿por qué? ¿Dónde están aquellas enseñanzas de la Academia que buscaban la plenitud intelectual?  Ayer yo estaba en un congreso aprendiendo de revistas, con compañeros que investigan, con un equipo que me está enseñando un montón de cosas y con el que me siento tan a gusto, pues no, solo puedes saber de lo tuyo, porque el currículo tiene que tomar una línea recta y si te sales, ¡te penaliza! Vamos que saber otras cosas que puedan ayudarte a complementar tu saber, no solo es que no esté dentro de eso que llaman útil, sino que además te penaliza.
¿El estudiante en el centro del escenario de aprendizaje? ¿Por qué estáis engañando a esos muchachos? Solo importa la publicación con número, o con sigla, o con dinero.
Cada rincón al que miro, encuentro más contradicción en todo esto, cada minuto que pasa siento que esto no va por buen camino si queremos que el profesorado se mantenga cuerdo y con ganas de mejorar, dando un sentido humano a la palabra "utilidad".

Quizá mañana salga el sol, quizá mañana pueda pensar que lo que quiero no es utopía.

*Imagen tomada de Mateturismo

2 comentarios:

  1. ¡Ánimo Blanca! No te desesperes, a muchos de tus alumnos nos estás abriendo lo ojos a otro tipo de Matemáticas que no conocíamos porque nunca antes nos las habían enseñado así en la escuela. Son unas mates ilusionaste, divertidas y creativas las que tu nos trasmites cada semana en clase. Espero que seamos capaces de trasmitir dentro de unos años a nuestros futuros alumnos toda esa esencia.

    ¡Un abrazo de una alumna tuya!

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    1. Gracias!
      Sé que el trabajo docente que ahora hacemos tendrá sus frutos, una generación o dos más allá. Sobre todo porque siento que aprendéis con ganas de cambiar las cosas. Vais a ser capaces claro que sí, sobre todo ¡conservad esa ilusión siempre!
      Otro abrazo de vuelta

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