15 dic. 2017

El dominó de relaciones topológicas

Aún recuerdo lo poco que me gustaban las clases de Topología allá por segundo de la licenciatura, parece que ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero siempre recordaré el "toro", y es que fue entonces cuando di significado a esa palabra de manera muy distinta a como la había conocido hasta entonces, ¡el toro era un donut!. 

Fuente: https://www.slideshare.net/HJvanVeen/tda-presentation-66148846
"La topología es la rama de la matemática que estudia las propiedades del espacio que permanecen inalteradas cuando en éste se producen determinadas alteraciones llamadas transformaciones topológicas. Del conjunto de transformaciones topológicas posibles, los estiramientos, contracciones o torceduras reciben el nombre de transformaciones continuas, dado que no se contemplan cortes ni autointersecciones" (Montoya y Flores, 2003, p. 668).

Creo que lo que pasó es que no me enseñaron a ver las relaciones topológicas en los primeros aprendizajes con la geometría. Así que vamos a ver cómo construir un dominó con algunas de las relaciones topológicas que podemos utilizar.


Pero, ¿qué indican las relaciones topológicas y cuando podremos trabajarlas en el aula?
Partimos de que el niño está aprendiendo a representar el espacio, y que las relaciones topológicas son las primeras que vamos a trabajar -no todas-, de manera previa a las proyectivas y a las métricas.
"Las relaciones topológicas son las más sencillas, pues los objetos se conectan unos con otros en función de relaciones de proximidad, orden, cerramiento y continuidad. Alrededor de los dos años, el niño puede desplazarse por entornos conocidos o volver al punto de partida" (Alonqueo, Silva y Orellana, 2013, p.86).

Podríamos dibujar figuras que se "tocan en un solo vértice" por ejemplo, dándonos cuenta que esta relación no varía por deformación, por ello podemos considerarlo un invariante topológico. O dos formas de líneas discontinuas. O posiciones como interior, exterior y en el borde, forma también parte de esas relaciones topológicas que el niño debe comprender.
Para conocer los usos didácticos de otros tipos de dominó, podéis consultar una entrada previa sobre el dominó (UNIR Revista, 5 de abril de 2017):

El dominó en la clase de matemáticas

Hace unos días tuvimos una de esas reuniones con colegas en una sala, entre lápiz, cuaderno y tablet; allí fueron surgiendo las aportaciones, desde la visualización de vídeos en aula. Uno de los materiales que vimos fue un dominó para la práctica de la multiplicación, y esa idea me ha llevado a escribir mi entrada de esta semana basándome en los distintos dominós que podemos comprar o fabricar para aprender matemáticas.
El juego del dominó parece tener origen en China, siendo Marco Polo el viajero que hizo que llegase a Europa; se ha considerado un juego de taberna, pero en los últimos años podemos ver distintas variedades en las escuelas gracias a su potencial didáctico (González, 2000).
Podría nombrar varias razones que justificarían el uso del dominó como recurso de aula en las etapas obligatorias, pero me quedo con dos:
  • La gran variedad de posibilidades que tenemos para construirlos, facilitando así la personalización del aprendizaje
  • La posibilidad de incorporar el juego como recurso lúdico que siempre puede facilitarnos una situación más motivadora
Voy a mostrar algunas imágenes de los dominós que tengo en casa, pero quiero con esta entrada motivar a mis estudiantes a que construyan sus propios dominós; no tenemos más que pedir al carpintero que nos haga unas tablillas con los recortes del contrachapado, un poco de pintura, quizá algún recurso informático para generar formas y fórmulas, y… tendremos un material adaptado a nuestros estudiantes.
Con los más pequeños podríamos utilizar dominós con animales. Pensar, manipular, construir, diseñar una estrategia, … pueden encabezar los objetivos a alcanzar a la hora de utilizar estos juegos.
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En este caso los niños trabajan clasificación y seriación, consideradas como dos etapas previas al dominio del conteo.
Otro tipo puede ser el dominó de formas, donde podemos incorporar elementos topológicos, como dentro, fuera, arriba, abajo, …
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En el trabajo de Torres (2016, p. 40), se presenta el dominó como una “actividad lúdica atractiva que puede permitir a cualquier persona desarrollar un “razonamiento lógico, de conciencia espacial” (Tapson, 2004, p. s.d.) y habilidades cognitivas”, que además permite trabajar capacidades relacionadas con la lógica y la estadística, a modo de diseño de estrategias.
No nos olvidemos del dominó clásico, que al menos a mí, me recuerda a las tardes de juego con el abuelo en la mesa camilla cuando hacía frío para salir a la calle.
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Podemos encontrar comercializados dominós de fracciones, porcentajes, o ángulos, que pueden facilitarnos la visualización en los cambios de representación fundamental en el aprendizaje de las matemáticas.
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Pero hay otros dominós como el algebraico que pueden facilitarnos la práctica en la resolución, la interpretación del lenguaje algebraico, la representación, … La investigación llevada a cabo por Rodríguez-Domingo, Cañadas, Molina y Castro (2012), donde el dominó se utilizó como elemento de recogida de datos en una situación de aprendizaje del álgebra, ha permitido analizar y clasificar los errores de los estudiantes al transformar el lenguaje verbal a enunciado algebraico, así como las distintas representaciones que pueden hacerse de un mismo enunciado.
Salar (1989) señala algunas ventajas más del dominó desde el punto de vista de las reglas que implica el juego como buena actividad matemática “puesto que desarrolla diversas capacidades mentales que pueden transferirse con éxito a otras situaciones matemáticas de nivel diferente: llevar la cuenta de los puntos, ordenar, clasificar, asociar visualmente números a símbolos, elaborar estrategias de juego, etc.” (p.125).
¿Os animáis con vuestros propios diseños?

Referencias bibliográficas:

Alonqueo, P., & Silva, E., & Orellana, L. (2013). ¿Izquierda o derecha? El desarrollo de las relaciones espaciales proyectivas en escolares mapuche y no mapuche. Revista de Psicología, 22 (1), 85-96.  

González, J.L. (2000). El arte del dominó. Barcelona: Paidotribo.

Montoya, C., & Flores, P. (2003). Los puzzles en alambre como recurso didáctico para la enseñanza de las matemáticas. Gaceta de la Real Sociedad Matemática Española, 6(3), 665-684.

Rodríguez-Domingo, S., Cañadas, M. C., Molina, M., & Castro, E. (2012). Errores en la traduccion de enunciados algebraicos en la construcción de un dominó algebraico. En J. E. Sagula (Ed.), Memorias del SEM 2012. Simposio de Educación Matemática (pp. 1214-1234). Argentina: Edumat.

Salar, Á. (1989). Barajas matemáticas y dominó de fracciones. SUMA, 4, 123-126.

Torres, D. (2016). El dominó como herramienta de enseñanza para favorecer el razonamiento matemático en el jardín de niños. En A. Barraza y T. Cárdenas, Proyectos de innovación didáctica en, y desde, los diferentes niveles educativos (pp. 33-51). México: Instituto Universitario Anglo Español.

30 nov. 2017

Geogebra en la formación de maestros de Infantil

La experiencia -hecho parcial para poder generalizar- me indica que el uso de programas específicos de matemáticas se utilizan poco en la formación de maestros, y menos en niveles como infantil donde los niños no van a utilizarlo en el aula, parece que entonces, ¿para qué tienen que manejarlo los maestros?
Sin embargo, mi entrada de hoy radica en una sesión de clase de esta semana, donde la improvisación mía y la genialidad de mis estudiantes, me hizo disfrutar de una jornada interesante y divertida.
Una obra de Klee sobre geogebra, que nos llevase a comprobar si las figuras eran regulares, o cumplían una serie o no de patrones.
¿Para qué?
La idea es mostrar una forma de preparar con los niños una visita a una exposición de manera previa, daríamos el dibujo a los niños que colorearían, y podrían a posteriori recortar las formas para trabajar con sus propiedades, ¿tienen los lados iguales? ¿Cuál es mayor o menor? ¿Podemos hacer una clasificación por variables como el color?



Los maestros prepararían la sesión conociendo de manera previa todas las propiedades geométricas del cuadro.
Los niños conocerían la imagen antes de ir a visitarla al museo (exposición), y una vez allí como trabajo posterior podrían representarla ayudándose de útiles de dibujo tanto graduados como no graduados.

Entonces ¿por qué no hacer a los niños protagonistas?
¿Tiene Juan las gafas redondas?
¿Puedo ver si la cara de María es simétrica?


Pues ahí está B. una de mis estudiantes -que la vemos posando para la foto tras una sesión de geogebra en pantalla grande-. Una foto, dos minutos para pasarla de un dispositivo a otro y... a aprender geometría plana con protagonista.

Pero no hemos de perder de vista que en infantil hemos de trabajar con las manos, ¿por qué no trasladamos todas esas formas a geogebra también ahora que tenemos posibilidades 3D?... ¡en la próxima sesión!


#matesUAH

Bibliografía:

Arnal-Bailera, A., & Belloc, B. G. (2016). Construyendo una idea no estereotipada de triángulo con GeoGebra en Primero de Primaria. Revista do Instituto GeoGebra Internacional de São Paulo, 5(1), 39-51. https://revistas.pucsp.br/index.php/IGISP/article/viewFile/26061/19965

Carlsen, M., Erfjord, I., Hundeland, P. S., & Monaghan, J. (2016). Kindergarten teachers’ orchestration of mathematical activities afforded by technology: agency and mediation. Educational Studies in Mathematics, 93(1), 1-17. https://link.springer.com/article/10.1007/s10649-016-9692-9

Torra Bitlloch, M. (2014). Propuestas de geometría para Educación Infantil en la Aplicación de Recursos al Currículum (ARC). Edma 0-6: Educación Matemática en la Infancia, 3(2), 61-66. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5012894.pdf

Yildiz, A., Baltaci, S., & Demir, B. K. (2017). Reflection on the Analytic Geometry Courses: The GeoGebra Software and its Effect on Creative Thinking. Universal Journal of Educational Research, 5(4), 620-630. http://www.hrpub.org/download/20170330/UJER11-19508848.pdf




20 nov. 2017

Dejad a los niños asombrarse





Y los niños llegaron a la universidad. Ellos nos están ayudando a celebrar el 175 aniversario de la Facultad de Educación (UAH), pero sobre todo nos están enseñando a descubrir la importancia de que el niño no pierda esa capacidad de asombro que podemos considerar innata (l'Ecuyer, 2012), ese deseo de aprender que la escuela debe ser capaz no solo de conservarlo sino de incentivarlo para que crezca.
Cuando tras haber participado en el taller de matemáticas descubrí a estas dos pequeñas (ver imagen) sobre el mapa de España, viendo cuántos dedos les cabían entre una montaña y otra o lo lejos que estaba el mar del pico más alto, me hizo ser aún más consciente de la necesidad de respetar tiempos, espacios, pero sobre todo intereses de aprendizaje de los niños. Las niñas no saben leer, nadie les había explicado de manera previa qué era el mar o la tierra, pero ellas mediante el tacto y dejando el tiempo transcurrir entre conversaciones de una con la otra, descubrieron algunas posibilidades del mapa.
En otro rincón, los niños contaban los huesos de la mano de un esqueleto.


Uno, dos, tres, cuatro, cinco, ... cuando hice la foto iban ya por el siete. Despacito, señalando uno por uno, por tiempos, escuchando al compañero que hablaba. Nadie les había pedido esa actividad, sin embargo, los niños actuaron así de manera espontánea. 
No pude evitar en ese momento recordar como el currículo de la etapa no contempla el trabajo con números más grandes, pero lo hicieron y además de manera muy correcta. Y también me vino a la cabeza un titular de un artículo de hace un tiempo de Averkpasa, "Las flores no viven en las tablets".
Espacios que respeten la creatividad, el trabajo autónomo del niño solo o con otros compañeros, materiales que estimulen el aprendizaje a través de los sentidos, situaciones que faciliten la reflexión, intervalos temporales que vienen marcados por las propias necesidades personales, ... 
Gracias a aquellos pequeños pude trasladar mi mente a muchos años atrás, cuando el patio del colegio era un enorme parque de puertas abiertas, llamado "El vivero". Montañas de hojas secas que por esta época nos recibían para que saltásemos como si fuesen la mejor cama elástica del mundo. Pequeñas fuentes con forma de orinal, a las que para llegar a poner un poco de agua en tu boca necesitabas que algún compañero te cediese su espalda para levantarte algunos centímetros más de tu pequeño tamaño. Aquel espacio conservó mi asombro, lo desarrolló aún más y a día de hoy aún lo conservo.


"Todos los hombres desean conocer por naturaleza" (Aristóteles)



Referencias bibliográficas:

l'Ecuyer, C. (2012). Educar en el asombro. Barcelona: Plataforma.

1 nov. 2017

La línea del tiempo en la formación de profesores de matemáticas


Con esta entrada quiero mostraros el trabajo de mis estudiantes de máster de formación del profesorado de Secundaria (Universidad de Alcalá), en la especialidad de matemáticas.

Fuente: Pixabay

El trabajo está centrado en la elaboración de líneas de tiempo, lo que no quiere decir que todos ellos hayan utilizado las mismas herramientas, ni de la misma manera.
¿Pero qué pretendemos con este tipo de actividad? Queremos que construyan de manera no guiada ni con contenidos planificados de manera previa “una línea del tiempo en la que identificaron los períodos históricos, destacando personajes históricos y hechos más destacados de cada período” (de Oliveira, Camacho & Gisbert, 2014, p.92).
Con un tema libre sustentado en los contenidos que han de impartirse durante la etapa en la que serán profesores, el objetivo es el diseño de una actividad “donde quedarán reflejados tanto los principales hitos, como la secuencia histórica” (Villalustre Martínez y Del Moral Pérez, 2010, p. 23) en que se han producido.

Partimos primero de la necesidad de justificar una tarea de estas características para poder después trasladarla a las aulas de Secundaria. Considero que es sencillo encontrar razones para ello, dado que simplemente el hecho de encontrar un contexto que justifique los contenidos que han de exponerse en clase sería suficiente. Pero esto podemos ampliarlo a conocer justificaciones para determinados descubrimientos, o adentrarse en la vida de personajes curiosos que siempre se encuentran en las matemáticas.

Las herramientas que se sugirieron a los estudiantes fueron:
-          Preceden
-          Rememble
-          Timeglider
-          Timetoast
-          Tiki-toki
-          Sutori
-          Myhistro

Los estudiantes que utilizaron Tiki-Toki:
Javier nos presenta un trabajo centrado en la arquitectura, contexto donde los cálculos matemáticos son fundamentales no únicamente para la construcción sino para la belleza de las formas que se presentan:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/913932/La-Arquitectura-y-la-Matemtica/
Ana María, como mujer matemática ha querido acercarse a otras mujeres que la precedieron:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/922696/MUJERES-MATEMTICAS-ESPAOLAS/
Cristina, de manera breve, realiza una selección temporalizada de los autores que aportaron sus investigaciones a la teoría de juegos:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/918936/Teora-de-Juegos
Sergio optó por mostrarnos algunos matemáticos católicos:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/921094/Catholic-Mathematicians/
Álvaro nos acerca a las creencias y sucesos alrededor del número 13:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/920282/Nmero-13/
Mientras Mireia nos deja un recorrido por la música y las matemáticas:http://www.tiki-toki.com/timeline/entry/916120/Msica-y-matemticas
Santiago nos muestra algunas curiosidades sobre los números primos:https://www.tiki-toki.com/timeline/entry/922255/Cousin-Numbers/
Los estudiantes que utilizaron Sutori:
Mirian nos menciona errores matemáticos ordenados en el tiempo, esta vez con una línea vertical, con enlaces a las fuentes de donde obtuvo la información.
https://www.sutori.com/story/de-los-errores-tambien-se-aprende
Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”. Santiago Ramón y Cajal.
Irene, nos propone una búsqueda del tesoro sobre el edificio donde tenemos las clases:https://www.sutori.com/story/busqueda-del-tesoro 
Miguel Ángel, nos deja un recorrido centrado en la historia de la geometría:https://www.sutori.com/story/historia-de-la-geometria
En cuanto a MyHistro, nos aporta excelentes utilidades para preparar salidas con los chavales fuera del colegio.
David, nos lleva a recorrer Salamanca buscando matemáticas:http://www.myhistro.com/story/un-recorrido-matematico-por-salamanca/408975/0/0/0/1

Con Timetoast:
Pablo nos invita a conocer la historia de la calculadora:http://www.timetoast.com/timelines/1625854

Ahora voy a reflexionar yo como docente, ¿de qué valdrían este tipo de actividades casi libres? Principalmente que todos tenemos que aprender. Lo primero que me llama la atención es que casi todos utilizaron imágenes, es claro que para hablar de alguien o algo nos ayuda a centrarnos en la comprensión de aquello que se nos relata, pero ¿cuántos estudiantes citaron la fuente de dónde se tomó cada una de las imágenes? Parece que no fui lo suficiente clara con esta misión.
Me gusta que hayan investigado sobre las herramientas. Si bien los trabajos están bastante centrados en dos de ellas, se han aventurado a probar de manera autónoma conociendo de por sí mismos cómo funcionan y cómo pueden adaptarlas a las distintas características de una situación didáctica.
Algunos de los estudiantes expusieron sus trabajos en clase, lo que fue interesante por la percepción del tiempo, el hecho de situar los eventos en un marco lineal nos permite tomar conciencia del transcurso de los intervalos más o menos extensos. Me gusta esta percepción, para tener en cuenta las características de la época donde cada situación o personaje tuvo lugar. 
Me gusta que haya estudiantes que hayan dado la vuelta a la situación, y me diréis si no han hecho la actividad que mandaste, puede que sí, pero fueron valientes. La asignatura se centra en las Tecnologías en Matemáticas, yo les di unas aplicaciones, y ¿acaso no las utilizaron? Si, y además pusieron su personalidad en el trabajo. Sigamos reflexionando sobre el diseño de este tipo de tareas de los maestros/profesores en formación inicial.

Referencias bibliográficas:
de Oliveira, J., Camacho, M., & Gisbert, M. (2014). Explorando la percepción de estudiantes y profesor sobre el libro de texto electrónico en Educación Primaria. Comunicar, XXI (42), 87-95.

Villalustre Martínez, L. & Del Moral Pérez, E. (2010). Mapas conceptuales, mapas mentales y líneas temporales: objetos “de” aprendizaje y “para” el aprendizaje en Ruralnet, Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa ­ RELATEC, 9 (1), 15­27 [http://campusvirtual.unex.es/cala/editio/]

Bibliografía:
Clark-Wilson, A., Aldon, G., Cusi, A., Goos, M., Haspekian, M., Robutti, O., & Thomas, M. O. J. (2014). En P. Liljedahl, C. Nichol, S. Oesterle & D. Allan (Eds.), Proceedings of the Joint Meeting of PME 38 and PME-NA 36 (Vol. 1, pp. 87-116). Vancouver, Canada: University of British Columbia.

Langer, E., Mathelitsch, L., & Rechberger, V. (2014). Synergistic cooperation of school-based action research with university-based didactic investigations. En F. Rauch, A. Schuster, T. Stern, M. Pribila y A. Townsend (Eds.).  Promoting change through action research (pp. 101-107). Rotterdam: SensePublishers.

22 oct. 2017

Reflexiones en un pasillo de una Facultad de Educación... #lucidez

Acababa de salir de mi clase tras cuatro horas seguidas en el aula, quizá muchos de ustedes piensen que no sea mucho, pero estaba cansada, será la edad o quizá que es la primera vez que imparto la asignatura.

Imagen tomada de Pinterest


La verdad es que voy notando el paso del tiempo, y a veces las situaciones me hacen casi sentir como una abuela cascarrabias. Y hoy me acerco a uno de esos momentos que me hace pensar que no estamos haciendo bien las cosas en las facultades de educación.

Así pues, andaba yo por el pasillo llena de papeles y cachibaches, se nota que soy profesora y no por las manchas de tiza de mis pantalones de otra época sino porque siempre llevo materiales, llaves colgadas del cuello para abrir los armarios que rodean el aula, el ipad que lleva mis otros materiales no tangibles, ... mis arrugas en el rostro y canas en el pelo que constituyen esa razón evidente que hacen ver que no soy uno más de esos muchachos que salen de las aulas, esos futuros maestros que algún día no muy lejano también serán como yo hoy.

Ellos salían de las aulas, rápido, hablando muy alto, sin mirar atrás.

Cuando llegué a esa puerta del pasillo, salía ella. Más alta que yo ¡vaya con las generaciones de hoy!, son mucho más corpulentos de lo que éramos nosotros. Miró a su izquierda al salir y me vio, pero bastó con dar un paso más amplio para ponerse delante de mí en el pasillo, y ¿para qué? Si aquel lugar no constituía pista alguna de carreras, quizá viva la vida a marchas rápidas de la misma manera que pasan con velocidad las pantallas del móvil.

No sé si habían pasado uno o dos segundos, cuando dio un "meneo" a su pelo con la mano, haciendo que aquella larga melena chocase contra mi cara. Pero si sabía que yo estaba ahí cuarenta centímetros más abajo, ¿por qué lo hizo?

Me detuve en silencio, en seco, y dejé que se alejara por el pasillo.

Esa fue mi respuesta, no decir nada, sin embargo minutos después me sentí mal de haber actuado así, de no haberle hablado de mis aprendizajes de niña cuando el respeto a las personas mayores era una riqueza tan grande que no era cuantificable, y más si era un maestro conocido o desconocido el que estaba frente a mí.

Aquella estudiante de maestro parecía haber perdido las normas de educación básicas que antaño a mi me enseñaron, si alguna vez las tuvo. Y yo profesora de la facultad no fui capaz de decirle nada porque consideré que no era mi misión hacerlo. Ella debe cambiar creo, y yo también, afirmo.

Me quedo con un fragmento de una película que me marcó justo cuando tenía la misma edad que ella, que ayudó a definir lo que hoy soy: maestra. 

 

Gracias #FedericoLuppi

6 jul. 2017

¿Dónde está el foco en la formación en el aula?

Me ha costado pensar en un título para esta entrada, y puedo decir de partida que estoy poco orgullosa del que he puesto. Pero vamos a entrar en situación reflexiva para ver si soy capaz de explicar a qué me refiero.
Esta mañana leía una noticia, que he de decir que ha generado más de un hilo en twitter, con este titular:
Fuente: https://yle.fi/uutiset/osasto/news/pupils_in_italy_excel_after_using_finnish_maths_book/7527106

Lo primero que me llamó la atención es que era de 2014, a veces me sorprende cómo este tipo de noticias surgen y en un determinado momento se vuelven a activar. Yo la verdad, hoy lo he agradecido porque ha facilitado mi momento de reflexión personal, algo de agradecer en un día de lluvia fría en pleno mes de julio.
A lo que vamos... ¿cambia el rendimiento por cambiar el libro? Creo que estos docentes deberían cuestionarse su práctica, o quiero pensar que la noticia está sesgada y el cambio del libro fue algo más amplio que implicó un cambio en la metodología.
Además no solo es que mejorasen, sino que la profesora afirma que las matemáticas han pasado a convertirse en la asignatura favorita, ¡el sueño de cualquier profe de matemáticas! Tanto, que dan ganas de llamar a la profesora y que nos mande un ejemplar, que ya lo traduciremos nosotros al castellano, ¿no os parece? Me parece peligroso afirmar este tipo de cosas focalizando la enseñanza en un material, como si fuésemos clones, la formación como instrucción.
La buena maestra, se creyó todo sobre los excelentes resultados de los estudiantes finlandeses y decidió replicar utilizando sus libros perfectamente traducidos al italiano, a esto debió dedicar sus vacaciones. Y el frío de Finlandia se convirtió en el cálido clima de Italia, pero eso sí, ¿pensaría que los mozalbetes de su clase eran los mismos niños de Finlandia? Y voy a ir más lejos, pensaría que las familias de sus niños ¿tendrían el mismo respeto y consideración de la escuela como lo tienen la mayoría de familias en el país del norte de Europa? O ¿que los maestros tienen la misma formación que en Italia?.
Nos habla de un material basado en imágenes, la verdad que creo que me gustaría, si no voy a entrar en juicios del material, pero no valoremos el cambio basándonos únicamente en el material escrito, sino en la puesta en escena en el aula, con todo lo que conlleva, el papel del maestro, la acción de los niños, el formato de la evaluación, ... todo esto no lo da un manual escrito, estoy segura que lo daría la maestra, si no dudo que los niños cambiasen su actitud y su aptitud, pero ¿por qué no se valora esta mujer en vez de centrar las bondades del cambio únicamente en el libro?

8 jun. 2017

La enseñanza entre divisiones ficticias

Hoy leía un artículo de Marta Macho, que señalaba "una separación artificial entre las llamadas ciencias y letras, distanciando disciplinas que podrían beber las unas de las otras" (Fuente: Revista Innovamos), que pese a no ser algo nuevo y que venimos arrastrando de manera más radical en los últimos años no deja de ser una situación que provoca la reflexión.

Auswich. Agosto 2016
En los últimos días, quizá haciendo balance del curso pasado, me he sentado frente a mi cuaderno en la oscuridad de la noche, esbozando ideas que mejorar, valorando acciones que no fueron acertadas, recordando a estudiantes que por uno u otro motivo siempre recordaré, ... haciendo planes de lo que será el futuro docente por mi parte. Y entre esos planes, siento que cada vez encajo menos desde los planteamientos que se esperan, y es que esa división invisible de disciplinas científicas hace que otras divisiones se agudicen aún más convirtiendo el aula en un conjunto de cajones que es imposible mezclar, donde se agrupan las "nuevas" metodologías impregnadas de siglas y términos en otras lenguas.
La escuela está enferma de metodología. Los profesores danzan con una música, pese a que muchas veces no pueden sentir su ritmo. Si me fijo en las matemáticas, que es mi área, los ritmos que suenan son: Common Core Standar, ABN, Flipped Classroom, Singapur, Noticing, Cooperativo, ... Pero los profesores no los están escuchando porque llegan todos a la vez, porque no tenemos tiempo de valorar la adecuación, porque se piden resultados de forma inmediata, cuando además las reglas del baile van cambiando de un año a otro entre legislaciones, porque pese a que la mayoría de los métodos aseguran adecuarse a "todos" los niños, TODOS los niños son diferentes y por tanto requieren no metodologías diferentes, sino atenciones diferentes. Además, creo que erróneamente estamos actuando de manera independiente por áreas, los de matemáticas vamos por un lado, los de lengua por otros, los de...
Estamos intentando forzar cambios, sin evaluar lo que está sucediendo, pero aún más lejos ¿tenemos clara la respuesta sobre qué queremos de la escuela? Cada día tengo más confusa la respuesta en las condiciones actuales. La escuela vive el hoy, creo que por eso se dedica a probar metodologías en ocasiones a corto plazo, pero no está pensando en mañana.  Estamos copiando metodologías de otros espacios y muchas veces estamos dejando de valorar lo que tenemos. Pero la escuela debe tener un enfoque más allá del presente, dejando claro cuál es la meta a conseguir. Y lo peor es que hablamos más de problemas y fracaso que de éxito, pero en el hoy no pensando en mañana.

"Hemos sido buenos para identificar causas de fracaso. Pero en realidad no hemos sido buenos en identificar las causas del éxito" Chenoweth (2017)
Está claro que la escuela debe cambiar, pero no porque lo marquen las legislaciones sino porque la sociedad cambia, los chicos cambian, ... pero juntos sin divisiones ni ficticias ni intangibles.


"Los choques entre ciencias y letras o entre ambas y las nuevas tecnologías alcanzan en esos momentos la virulencia de seísmos gremiales confrontándose las fuerzas de las viejas masas geológicas con las nuevas que buscan emerger y proponer nuevas cumbres para ser escaladas por las generaciones de escolares. La ciencia enseñada reduce muchas veces su legitimación a la de la ciencia prescrita, considerándose que lo que puede y debe ser enseñado de las ciencias es lo que aparece en los boletines oficiales y, finalmente, en los libros de texto" (Martín Gordillo, 2003, p. 378) .

Referencias bibliográficas:


Chenoweth, K. (2017). Schools That Succeed. How Educators Marshal the Power of Systems for Improvement. Harvard Education Publishing Group.

Martín Gordillo, M. (2003). Metáforas y simulaciones: alternativas para la didáctica y la enseñanza de las ciencias. Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias, 2(3), 377-398.

4 jun. 2017

La vida oculta de una profesora universitaria

Comenzaba la mañana, el sol había aparecido hacía poco más de media hora, el café parecía la única forma de remontar la sensación física de entumecimiento. Otra vez había incumplido mis promesas de hacer deporte el día anterior, y había pasado gran parte del día delante del ordenador. Repaso mental de la agenda del día, dos horas de clase, repasar las correcciones de un par de trabajos finales, responder las dudas de los estudiantes, corregir la actividad que entregaron hace más de una semana y que no he tenido ni tiempo de ver ni cuántas hay, a ver si me queda tiempo para analizar los datos que hemos estado recogiendo en la escuela, porque las maestras lo necesitan para la evaluación y hay que tenerlo a tiempo, y tengo que terminar la presentación de la comunicación que en pocos días nos vamos a Salamanca... Seguro que se me olvida algo.
En la lista, una vez más no estaba recoger a los niños del colegio, hacer la compra o preparar una rica cena, probablemente haya que arreglarse con una pizza un día más, ni qué decir tiene que tampoco habrá ni un minuto para correr por el parque.
Así transcurrían los días de una profesora universitaria, esta era la rutina de casi trescientos días al año,  acrecentado el agobio los periodos cuando más de cien exámenes se acumulaban para ser corregidos en la bandeja de entrada, o había que viajar a algún congreso que además ahora es conveniente que sea fuera de España, porque es el nuevo requisito que nos han marcado en las reglas de evaluación. O las semanas que hay que presentar los papeles para los concursos a proyectos, cargados de datos y balances de cuentas, que parece que las horas duran minutos y con suerte quedan tres o cuatro horas para dormir.
Eso es, lo que se ve por fuera, pero por dentro las sensaciones se confundían con una presión que la ahogaba hasta hacerle perder el aliento en ocasiones. Cada día dedicaba más tiempo a preparar las clases.
Mañana voy a preparar una sesión de aprendizaje cooperativo con los estudiantes. Tengo que buscar recursos que sean motivadores, y sobre todo que puedan acercarles a la realidad de las aulas que van a encontrarse después en el practicum, no quiero que vean a los niños como si desde un púlpito se dirigiesen a ellos, tengo que transmitirles que para enseñar hay que sacar el alma de niño que llevamos dentro para situarse siempre desde esa sensación que puede tener el que aprende. Porque enseñar matemáticas debe significar darle un poco de emoción al asunto, que muchos de estos estudiantes de magisterio vienen con unas altas dosis de ansiedad incorporadas, hay que sacar lo mejor de cada uno de ellos al tiempo que aprenden.
Las conversaciones con ella misma cada día le llevaban más tiempo de lo previsto, pero cuidar con mimo cada minuto de la clase era vital para conservar la vocación que le llevó a este lado de la docencia. Ella sabía que no era proporcional el tiempo dedicado a la preparación, pero cuando alguno de aquellos estudiantes le daba las gracias por lo que había aprendido encontraba las razones por las que aquel tiempo había merecido la pena, ¡algún día en el aula habría un buen maestro de matemáticas!. Y es que esa presión que sentía por dentro, venía justificada fundamentalmente porque aquellos procesos evaluadores a los que era sometida no tenían en cuenta si las clases estaban bien o mal, o si los estudiantes aprendían o paseaban por el aula, lo único que era fundamental era si la revista en la que se colocaba el artículo de investigación estaba en uno u otro cuartil, cuando ya de partida la distribución no era exacta en número por los cuartiles, y aún peor, con lo difícil que era que las experiencias de aula fueran valoradas en el mundo científico de las publicaciones.
Tengo que darle una vuelta a la evaluación de los estudiantes, no puede ser que el examen no refleje la realidad del aula, seguro que hay alguna forma de hacerlo. Mis compañeros me dicen que lo importante es que se corrija rápido, pero creo que eso no es proporcional a la calidad del instrumento. Voy a buscar alternativas, que seguro que probando encuentro la fórmula adecuada.
Pero otra de las trabas que vivía era la incomprensión del entorno ante este tiempo invertido, y es que muchos de sus propios compañeros le indicaban que esa dedicación no merecía la pena.
La semana que viene nos vamos de congreso, madre mía qué de gastos me esperan. Voy a ver si alguna parte puedo cubrirla con el proyecto abierto, porque en caso contrario nos toca apretarnos el cinturón en casa unos días.
Y es que los profesores universitarios son los peor pagados de los cuerpos docentes. Qué antagonismo es esto, tras mínimo cinco años de licenciatura, tres de doctorado, publicaciones con cierto prestigio y evaluaciones constantes, los incentivos son los más bajos, en un sistema educativo donde al resto de niveles no se evalúa a su profesorado.

Fuente: http://www.feteugt.es/Data/UPLOAD/PRI-firma-VII-convenio-nacional-universidades-privadas.pdf

Así transcurrían los días de aquella profesora universitaria, viendo cómo las flores se agitaban por el viento en la ventana, siendo fiel a sus instintos vocacionales que pese a sentir que a veces el río corría hacia arriba podía sentir que tenía suerte por poderse dedicar a una profesión que le llenaba el alma y le hacía sentir el corazón vivo.
Ayer fue un día emocionante, casi no podía hablar cuando subí al escenario, me dieron el premio por la gestión de recursos en el aula de didáctica de las matemáticas. Estoy muy feliz, porque se reconozca la labor docente, el corazón me late hoy con más fuerza. Pero en ese momento, no podía olvidarme de ellos, de los que están ahí siempre con un abrazo, con un ¡vamos mamá que te ayudo! o con un ¡cariño estaremos contigo hagas lo que hagas!, porque las horas que les estoy robando a la familia es aquello que nunca voy a poder pagar.

5 may. 2017

El significado de "utilidad" cuando eres profesor universitario

Hoy es uno de esos días grises, quizá el tiempo ayuda poco, cielo gris y viento frío, porque pese a estar ya entrado mayo no parece que la primavera quiera volver.
Pero ese gris que veo fuera lo siento aún más por dentro, cuando pienso que las palabras a mi alrededor pierden el significado real que deberieran tener.


Hablo como profesora universitaria, con títulos varios y variados que no vienen a colación, pero gracias a los cuales y a unos puñados de cosas más un día llegué a la universidad, parece mentira pero hace ya más de veinte años. Tiempos felices, trabajos colaborativos, pequeños proyectos que nos invitaban a aprender unos de otros mejorando la docencia, clases compartidas, ... grandes satisfacciones personales en aquellos muchachos que te daban las gracias en la cafetería, y que te animaban a mejorar aún más las estrategias docentes que tenías.
Pero no todo era docencia, el mismo escenario era un espacio de investigación, ensayo-error, visitas a otros espacios educativos, investigación cuantitativa centrada en formación docente, ... y esa investigación la llevábamos a la publicación. Aquellas revistas de entonces, que te habían mostrado las realidades de otros lugares, que te habían invitado a soñar con otra escuela, que te habían presentado a tantos autores que al cabo de los años les has puesto cara; aquellas revistas de entonces que nos forjaron como lo que hoy somos, investigadores que quieren difundir lo que sucede en sus espacios reales.
Cuando mirábamos una revista, no le poníamos siglas aunque las había, se publicaba con la emoción más que con la razón. Las revistas eran la que había escrito V. o J., o habías visto un artículo de lo que estaba pasando en una universidad de H. Todo era útil porque se hacía con emoción y sobre todo con buenas dosis de libertad.
Ayer, en Cuenca, en el congreso #CRECS17 fuí consciente que la emoción voló y la libertad se marchitó. Varias veces oí siglas, entre JCRs y otros compañeros. Otras tantas oí aquello de que publicar fuera d... no servía para nada. Y otras más que o te subes al carro o serás una "mindundi".
Y yo me pregunto hoy, ¿todo hay que hacerlo por algo? ¿Por qué no puedo publicar en aquella revista que tanto me enseñó?, si a mí me parece buena aunque los de las siglas no lo crean.
¡Qué complejo! Me siento como una de esas focas del parque acuático que espera hacer el ejercicio en la piscina y le den luego el pescadito de turno.
Hablaron mucho de las revistas que te hacen pagar, ¡esa es otra!. Dos veces he renunciado a una publicación porque había que preparar el cheque con dos ceros. Y ya no fue por el dinero, que hasta de algún proyecto de investigación podría haberlo tomado, fue porque no me parece ético. Porque yo reviso cada mes al menos un artículo en distintas revistas, y a mí nadie me paga por ello, ¿por qué al autor hay que cobrarle?.
¡Ay qué complicado es esto!
Estoy agobiada sí, lo confieso, porque para mí la palabra útil me lleva a combinar la docencia eficaz con la publicación que sirva a alguien más que a mí que la escribo, pero el entorno me quiere enseñar que ese no es el significado.
Da igual como des tus clases, y aún menos cómo corrijas a tus estudiantes las actividades, lo importante para seguir en la universidad es publicar con índice, vamos que mejor me evito acercarme a todo lo humano y terrenal.
Y además ¡te centras!, fue la otra frase que me taladró la cabeza. Si eres de didáctica de las matemáticas, te centras en ello. Pero ¿por qué? ¿Dónde están aquellas enseñanzas de la Academia que buscaban la plenitud intelectual?  Ayer yo estaba en un congreso aprendiendo de revistas, con compañeros que investigan, con un equipo que me está enseñando un montón de cosas y con el que me siento tan a gusto, pues no, solo puedes saber de lo tuyo, porque el currículo tiene que tomar una línea recta y si te sales, ¡te penaliza! Vamos que saber otras cosas que puedan ayudarte a complementar tu saber, no solo es que no esté dentro de eso que llaman útil, sino que además te penaliza.
¿El estudiante en el centro del escenario de aprendizaje? ¿Por qué estáis engañando a esos muchachos? Solo importa la publicación con número, o con sigla, o con dinero.
Cada rincón al que miro, encuentro más contradicción en todo esto, cada minuto que pasa siento que esto no va por buen camino si queremos que el profesorado se mantenga cuerdo y con ganas de mejorar, dando un sentido humano a la palabra "utilidad".

Quizá mañana salga el sol, quizá mañana pueda pensar que lo que quiero no es utopía.

*Imagen tomada de Mateturismo

23 abr. 2017

El día que la escuela se convirtió en un protocolo

Sé que lo he vivido desde dentro, sé que cuando empecé las cosas no eran así, pero no sabría cuando las cosas cambiaron, cuando la escuela perdió su espontaneidad y el protocolo se convirtió en el pequeño dictador que maneja casi todos los procesos que tienen lugar en los distintos escenarios.
Imagen de Pinta Malasaña (23 de abril de 2017)
Si acudimos a la RAE para ver los significados de la palabra, nos encontramos con lo siguiente:
protocolo.
Del lat. tardío protocollum 'primera hoja de un documento con los datos de su autentificación', y este del gr. bizant. πρωτόκολλον prōtókollon.
1. m. Serie ordenada de escrituras matrices y otros documentos que un notario o escribano autoriza y custodia con ciertas formalidades.
2. m. Acta o cuaderno de actas relativas a un acuerdo, conferencia o congreso diplomático.
3. m. Conjunto de reglas establecidas por norma o por costumbre para ceremonias y actos oficiales o solemnes.
4. m. Secuencia detallada de un proceso de actuación científica, técnica, médica, etc.
5. m. Inform. Conjunto de reglas que se establecen en el proceso de comunicación entre dos sistemas.
Así entre estas cinco posibilidades, supongo que la que hemos de utilizar es "conjunto de reglas", pero ¿realmente esto es lo que la escuela estaba necesitando?.
En la universidad lo que en la escuela llaman protocolo, lo llamamos procedimiento, que si bien su definición original tampoco tiene nada que ver con el ámbito educativo, es el regulador de actos y acciones.

- Cuando un niño se cae en el patio hemos de acudir a un protocolo, os diría que casi antes de poder atenderle o darle un abrazo.
- Cuando se atiende una familia antes de pensar en atenderles con los cinco sentidos, es necesario rellenar el protocolo correspondiente. Porque al final de cada trimestre, cada profesor presenta sus documentos, al tutor, que a su vez los manda al jefe de departamento, que los dirige al equipo educativo, y que terminará siendo un papel de esquinas rotas o integrará la carpeta virtual compartida que nadie mirará jamás.
- Cuando se celebra la reunión de evaluación, es necesario seguir un protocolo adecuado para la normativa que definimos al inicio del curso.
- Cuando salimos de excursión no es que haya que rellenar uno de esos papeles, sino que son varios los que esperan ser completados y archivados antes de iniciar el diseño de la actividad que quiero desarrollar con los chavales.
- Cuando hay una sospecha de mala convivencia, se activa otro protocolo, pero no teníamos uno para previnirla antes de que nada sucediese. Quizá en ese sentido, pasa igual que en Sanidad, intentamos curar en vez de prevenir.
- Cuando tenemos un alumno proviniente de otra escuela, antes incluso de conocerle, escucharle o escuchar a su familia,  hemos de fijarnos en el protocolo de intervención educativa. Página y párrafo correspondiente a la etiqueta del muchacho en cuestión, no esperaremos a ser un poco conscientes de su singularidad, es mejor activar el seguimiento de los pasos a seguir.
- Cuando llega la salida del colegio, miramos al protocolo de control de entrada y permanencia. Los patios de las escuelas son pequeños espacios rodeados de vallas, donde solo se puede permanecer en tiempo escolar, y acompañado. ¿Alguno de vosotros recuerda haber ido con vuestros padres al patio de la escuela por la tarde? Porque yo echaba allí las horas, e iba y venía, como mucho con algún vecino o compañero.
- Cuando un alumno falta, activamos el protocolo de absentismo, que generalmente lo lleva una comisión del colegio, que no conoce al chaval, y ¿cómo van a prevenirlo sin saber la realidad individual del muchacho?

... Podría agrandar la lista de protocolos que marcan el reloj de las horas educativas presenciales y no presenciales, y me sigo preguntando ¿cuándo comenzó esto y por qué dejamos que sucediese?

27 mar. 2017

Veintisiete niños y una mujer


Todo el verano estuvo preparando actividades. Hacía años que había estado en Educación Infantil pero los últimos años, y dado que tenía titulación apropiada para varios niveles el colegio decidió que estaría mejor en el primer ciclo de Primaria para facilitar la transición de los niños.
Volvía con ellos, sus pequeños, iniciaría con ellos la vida académica de un grupo de niños y niñas.
El primer día, se sintió sorprendida al conocer el número de niños que había en el aula, parece que este año no había forma de conseguir dos líneas y todos los admitidos podían estar en una única clase. Bueno, ella tenía experiencia, y se había enfrentado en otras épocas a esta situación.
Preparó su aula con esmero, llena de color y luz en cada rincón, en cada pared. Su objetivo era trabajar utilizando el juego siempre que fuese posible, en estas edades a los niños les cuesta mucho sobre todo los primeros días, y diseñar un entorno lúdico podría ser una forma de que estuviesen más cómodos y se sintiesen bien.
Recibió a los padres unos días antes de iniciar las clases, fue una reunión agradable. Muchos de ellos estaban muy preocupados por las cosas cotidianas, unos eran tímidos, otros todavía se hacían pis de vez en cuando, otros tenían chupete, ... pero nada que no saliese de la cotidianeidad de las aulas de infantil sobre todo al principio del curso.
La noche antes de conocer a los niños no pudo dormir, cada año le pasaba lo mismo, sentía esas mariposas en el estómago que le hacían estar en vigilia permanente.
Aquella mañana no quiso esperar a los niños dentro, se puso el mandil más alegre entre los que tenía en el pequeño armario, y salió a la calle con una enorme sonrisa. Los niños llegaban de la mano de su padre o madre, algunos incluso con los dos; descubrió que alguno llegaba en carrito, pensó observarlo porque quizá le trataban como más pequeño de lo que realmente era y eso podría afectar a su autonomía. Algunos lloraban, otros le daban la mano en silencio mientras miraban con cara de sorpresa a su alrededor, otros reconocieron a uno de los niños del parque y entraron felices pensando que aquello era el lugar de juegos, ... todos eran distintos, pero se parecían en aquel baby amarillo y azul impoluto que les serviría como barrera ante diferentes potingues que allí iban a conocer.
Ya sola en el aula, al tiempo que estaba rodeada de niños, veintisiete exactamente, se presentó, le enseñó todas las cosas que por allí había para jugar. Se presentó y pidió a ellos que dijesen su nombre; unos con voz más aguda, otros con una débil vocecilla que no se oía más allá de los quince centímetros. Un niño le llamó la atención desde el inicio, en su baby tenía bordado su nombre Ian.
No se relacionaba con el resto de niños, se dirigió a la estantería y cogió la caja de bloques lógicos, lanzándolos a lo lejos de manera rápida y sin mirar allá donde iban cayendo.
Primer patio de la temporada, pidió a sus compañeras que observasen a Ian. El niño lanzaba puñados de arena a lo alto en un rincón, el resto de niños se apartaban por miedo a que les cayese encima.
Los días fueron pasando, las entrevistas con los padres ocupaban sus tardes, pero pese a llegar tarde a casa cada día preparaba cosas nuevas. Parecía que nada de lo que había preparado durante el verano le servía, eran demasiados niños e Ian requería una atención especial por su parte; no le gustaban los rincones, no jugaba con el resto de niños pese a que ellos intentaban que sí lo hiciese.
Pidió apoyo al departamento de orientación, pero en infantil poco se puede hacer que señalar algunos indicios de lo que pueda pasar. El equipo de atención temprana de la zona tampoco era ya viable, porque el niño estaba ya escolarizado.
Los padres de Ian tampoco le dieron muchas pistas sobre cómo atenderle, era cabezota, y no hablaba mucho. Habían consultado con distintos médicos, e iba a comenzar en el logopeda una semana después.
Ella se iba agotando, porque quería atender a Ian y quería atender al resto de niños, pero no podía, necesitaba alguien más en el aula. Pero este año tampoco era posible contar con un auxiliar. Ella quería atender a todos de manera personalizada, atendiendo todas y cada una de sus necesidades, pero no podía. Se sentía frustrada. El resto de niños eran conscientes que Ian era distinto, e intentaban que fuese uno más del grupo; ella siempre creyó en la diversidad como riqueza y así lo vivía, los niños percibían el buen hacer de la maestra.
Pasadas unas semanas llegó a colegio una chica de prácticas, y ella pidió que fuese asignada a su aula. Aquel mes fue delicioso. Pudo atender a todos, Ian estaba atendido, iniciaba sus primeros contactos con el resto de niños y pronunciaba algunas palabras. La chica de prácticas estaba pendiente de él, y no únicamente como atención escolar que no el objetivo principal, sino para facilitar la socialización del niño.
Pero la chica se fue, y se quedó sola de nuevo. Y por vez primera lloró de rabia camino de casa, porque volvía a ser la maestra que quiere atender a todos y no puede. Porque en esas edades, las clases de veintisiete y una mujer no conducen a situaciones de aprendizaje sino a espacios donde los niños aguardan que alguien les recoja para volver a casa. La escuela es algo más, es el sustento de las sociedades de mañana y así es complejo atender a cada uno de acuerdo a sus necesidades personales. Porque ella cree en ello, pero pronto dejará de hacerlo.
La gente la veía como una heroína, pero ella se veía como una simple mujer.

Imagen de portada: Pixabay

*Inspirado en una situación real como homenaje a todas esas maestras y maestros que quieren hacerlo bien, que quieren atender a todos y todas, y que sin embargo se sienten incapaces de hacerlo de manera aislada sin ayudas y como superhéroes. Porque la inclusión únicamente será efectiva si esos hombres y mujeres que creen en ello, tienen apoyos personales para hacerlo.

30 ene. 2017

La educación parece estar llena de visionarios



Cada día mientras desayuno, me gusta colocar mi Tablet en posición vertical frente a mí y darle una vuelta a las noticias de prensa. Hace ya años que me encanta este momento, al que me aficioné cuando daba clases de Estadística porque me facilitaba grandes oportunidades para encontrar interpretaciones antagónicas de un mismo estudio.


Ahora, me dirijo más a las noticias de Educación, a blogs de colegas que escriben cosas maravillosas y comprometidas, a la búsqueda de materiales y recursos útiles para mis estudiantes, … en fin que mi navegación es sobre el mar sin timón ni rumbo fijo.
Pues entre esos lugares, parece que cada vez se encuentra más el mensaje de tenemos que enseñar a los niños a estar preparados para profesiones que aún no existen. Parece con esto que están haciendo de visionarios de cómo será el futuro desde el mundo profesional, el último titular que he podido leer en esta línea decía así “El profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe” (Fuente: El País).
Y ahora yo me pregunto, ¿y a nuestra generación nos prepararon para el desempeño que tenemos ahora? O ¿será que ya aquellos maestros míos de una pequeña escuela conquense estaban preparándome para el futuro sin saber que hacían innovación?
Creo que fui precoz en esto de acercarme a las “computadoras”, y es que allá por el año 84 cuando salía del colegio me iba a una academia al otro lado de la ciudad a programar; he de agradecer estas primeras incursiones a un concurso de literatura de Cocacola que gané y obtuve como premio un ordenador ¡enorme!. Pero en aquel entonces, no sabía para qué se iba a utilizar, ni yo, ni mis maestros, ni mis padres.
Entonces el ordenador era una gran máquina, que me permitió hacer mis primeros juegos y guardarlos en una casete. Aquellos dispositivos de poca capacidad y gran tamaño, eran un lujo al alcance de pocos. No podías conectarte en remoto a otro lugar de manera inicial, aunque poco a poco aquello fue cambiando. Pero en aquel entonces, no era ni de lejos un objeto relacionado con el aprendizaje escolar. Muchos de mis amigos, no se acercaron ni de lejos a aquellos "cacharros" entonces, y sin embargo hoy compartimos casi mesa de trabajo.
Nadie pensó entonces el avance en este sentido, ahora el ordenador puede ser tan accesible como un reloj. Pocos profetizaron que fuese a ser la herramienta de trabajo por ejemplo en mi caso, que cada día puedo impartir mis clases, y charlar con los estudiantes de Colombia o Perú. No es un objeto lejano, todos tenemos un dispositivo que nos facilita esa conexión. Ya no tenemos que ir a la biblioteca a coger un libro para hacer una tarea, podemos acceder a miles desde casa. No tenemos por qué ir a la compra, unos cuantos toques de ratón nos facilita que nuestros deseos estén empaquetados en la puerta de casa. Puedo pedir cita con el médico, o consultar mi historial; recuerdo a mis abuelos en este sentido cuando se enfadaban porque el médico no le había dado los papeles, ¡si viesen ahora que podemos acceder a todos en unos segundos!. No tengo que viajar para ver museos, hay visitas virtuales que me los descubren. Pero… todo esto ahora forma parte de las escuelas, es una parte del aprendizaje, y ¿nos prepararon para esto? Pues no y pese a ello, ¿a que no lo hacemos tan mal? Pues esa es mi reflexión de hoy, no nos obsesionemos con preparar a los chicos/as para un mañana incierto, preparémosles para un mañana, el que sea, con un pensamiento flexible, una buena capacidad de discernimiento y crítica, con actitud reflexiva y buena aptitud en disciplinas de ciencia y letra. Dejemos que sean autónomos, y que respeten los espacios de los demás.
No los asustemos frente a mañana, porque sea como sea seguro que merece la pena y cada uno encontrará su sitio.